Clínica Ntra. Sra. Del Remedio

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Cirugía de las cataratas

29/11/2007

La tecnología está cambiando el mundo. La aparición de los procesadores informáticos, la facilidad de poder disponer de alta tecnología, la importancia cada vez más evidente de la I+D (investigación y desarrollo) han hecho que la medicina haya llevado a término más adelantos en los últimos 15 años que casi en los 100 anteriores.

  • DR. ANTONI GALLART
La oftalmología no podía ser menos, es quizás una de las especialidades que más ha evolucionado, técnicas que hoy en día son muy frecuentes y habituales eran pura ciencia-ficción para nuestros antecesores. Hablamos hoy de la cirugía de la catarata.
Hace unos años, para la intervención de las cataratas, dado que el resultado no era del todo bueno y que las complicaciones eran más frecuentes que en la actualidad, se esperaba a que la visión fuera muy mala o casi nula y que las cataratas se hubieran desarrollado en los dos ojos puesto que, una vez intervenidos, se tenían que llevar gafas correctoras de alta graduación, de 10 a 14 dioptrías, las denominadas gafas de culo de vaso.

Actualmente, la cirugía de la catarata ha cambiado totalmente. La aparición de la alta tecnología ha hecho que los resultados en este tipo de cirugía sean de los más espectaculares. No hace falta que la catarata esté evolucionada en ambos ojos. Con la implantación de lentes intraoculares, corregimos el defecto óptico que representa sacar el cristalino, que no es más que la lente propia del ojo. En el estudio preoperatorio se incluye el cálculo de la potencia de la lente y, normalmente, el defecto óptico residual es muy bajo y no hace falta llevar gafas constantemente, sólo para leer y/o conducir. Es cierto que hay lentes intraoculares progresivas, denominadas difractivas, acomodativas, bifocales... Todavía no están conseguidas, se tienen que escoger muy bien los casos y no todo el mundo es candidato a su implantación.

La cirugía de la catarata fue una de las impulsoras de la Cirugía Sin Ingreso. La técnica para practicar esta intervención no requiere una anestesia profunda o general. Con la aplicación de unas gotas anestésicas, o bien con la aplicación de anestesia local, siempre con el control del anestesista, se puede practicar la cirugía sin dolor.

¡No te levantes!, ¡No te agaches!, ¡No hagas esfuerzos! ¡No! ¡No!... Eran frases que se escuchaban en cualquier casa dónde había un operado de cataratas. Esto ya es historia. Para extraer el cristalino era necesario hacer una incisión de 180º en la córnea y al acabar la intervención se ponían puntos para cerrar la herida. Esta era la causa de que el paciente, una vez intervenido, debiera hacer reposo, incluso pasar 10 días en la clínica. Hoy en día, la incisión para practicar esta cirugía sólo tiene una anchura de 3 milímetros, no hacen falta puntos ni tampoco hace falta tapar el ojo obligatoriamente, pese a que es recomendable por cuestiones de higiene hacer una oclusión de 24 horas.

En resumen, hemos pasado de la cirugía de cataratas que se hacía hasta los años setenta que requería anestesia general, esperar a que la catarata estuviera hecha en los dos ojos, ingreso en clínica de al menos 10 días, no hacer esfuerzos ni agacharse en un mes, recuperación de la visión más allá de los cuarenta días y llevar gafas de culo de vaso y reincorporación al trabajo al cabo de dos meses a:   
   
  • cirugía ambulatoria sin ingreso.   
  • anestesia tópica (gotas) o local   
  • intervenir sólo el ojo que tiene catarata   
  • reposo relativo de 24-48 horas
  • no hacer falta usar gafas continuamente
  • reincorporación al trabajo, siempre que no sean trabajos de riesgo, a las 48-72 horas   

Cada día hay adelantos tecnológicos, la medicina y la cirugía sacan tajada. Inicié mi profesión a finales de los años setenta y, desde entonces, la cirugía de la catarata ha cambiado, tirando por lo bajo, cuatro veces de técnica, cada vez con más facilidades para el paciente. Para nosotros, los profesionales, las consultas están más llenas de ordenadores y maquinaria de alta tecnología. Antes, con una luz y cuatro vidrios podías hacer de oftalmólogo, hoy en día ¡esto es impensable!       

Dr. Antoni Gallart Gallego