En el año 2005, la incidencia en el mundo ya estaba por encima de 300 millones de obesos, y se prevé que en el año 2010, ya esté alrededor de los 500 millones. También se observa un aumento alarmante de la obesidad infantil.
Es la segunda causa de muerte evitable en España, tras el tabaco, dónde se estipula que afecta a un 15-20 % de la población, y que un 5% presenta una obesidad mórbida.
Podemos definir la obesidad como una enfermedad crónica, de larga evolución, progresiva y multifactorial, que provoca un exceso en el depósito de grasa, acumulándose en el tejido celular subcutáneo y en las vísceras.
Las causas son múltiples, pero en la mayoría de enfermos, se trata de un aumento continuado en el consumo de calorías, sobre todo de grasas e hidratos de carbono, y una disminución del gasto de los mismos. Es decir, un estilo de vida con unos hábitos alimentarios incorrectos ("picadores", "glotones" , "golosos" ,"amantes del fast food", etc.) y una carencia de ejercicio (vida sedentaria). Sólo un 2% son por causa genética o por alteraciones endocrinas primarias (hipotiroidismo, síndrome de Cushing, etc.)
Para clasificar la obesidad se utiliza el IMC (Índice de Masa Corporal= Peso (en Kg.), dividido por la talla (en metros) al cuadrado.
| Normal | < 25 |
| Sobrepeso | 25-27 |
| Obesidad Leve | 27 |
| Obesidad Moderada | 30 |
| Obesidad Severa | 35 |
| Obesidad Mórbida | 40-50 |
| Superobesidad Mórbida | 50-60 |
| Obesidad Mórbida Triple | > 60 |
Clasificación de la obesidad (American Society of Bariatric Surgery)
Las comorbididades más frecuentes, y también las de más gravedad son las relacionadas con el aparato cardiocirculatorio (hipertensión arterial, isquemia coronaria, enfermedad tromboembólica), metabólica (diabetes, hiperlipemia), respiratoria (apnea del sueño), y psicológicas.
Comorbididades de la obesidad mórbida
Cardiovasculares: hipertensión arterial, arteriosclerosis, hiperlipemia, angina de pecho, insuficiencia circulatoria, trombosis, tromboembolia, úlceras venosas en EEII, insuficiencia cardiaca, disminución de la circulación cerebral, infarto agudo de miocardio.
Respiratorias: insuficiencia ventilatoria, apnea del sueño, fatiga respiratoria.
Endocrinas: diabetes mellitus, hipotiroidismo, insuficiencia genital, infertilidad, alteraciones menstruales, resistencia a la insulina, alteraciones hormonales.
Digestivas: reflujo gastroesofágico, hernia hiatal, esofagitis, hernias abdominales, dispepsia, litiasis biliar, esteatosis (hígado graso), disfunción pancreática, meteorismo, constipación, morenas.
Esqueléticas: artrosis, osteotendinitis, lesiones articulares, alteraciones de la columna vertebral, fracturas patológicas.
Psicológicas: baja autoestima, problemas interpersonales y familiares, bajo rendimiento laboral, insomnio y depresión, suicidio, bulimia, impotencia.
Generales: varios tipos de cáncer, pseudotumor cerebral, bajo rendimiento físico, somnolencia diurna, dermatitis, infecciones postoperatorias, incapacidad para desplazarse, etc.
Económicas: el abordaje terapéutico de la obesidad mórbida debe contemplar la valoración del enfermo por endocrinólogos, dietistas, psicólogos y cirujanos, para valorar el origen de la misma.
El tratamiento con dietas y fármacos tiene un índice de resolución muy bajo, con una tasa de recidiva muy alta.
El objetivo fundamental del tratamiento de la obesidad mórbida es conseguir una disminución definitiva del peso, ofreciendo al enfermo una buena calidad de vida. Actualmente, la única forma para el paciente con una obesidad mórbida de conseguir mejorar definitivamente es la cirugía bariátrica o cirugía de la obesidad mórbida.
¿Qué técnicas de cirugía bariátrica se utilizan?
La cirugía bariátrica (baros = peso) ha realizado unos grandes adelantos en los últimos años, gracias sobre todo a la laparoscopia, que practicada por equipos con experiencia, minimiza las complicaciones con una recuperación muy rápida de los pacientes.
Básicamente, existen dos grandes grupos de tipos de técnicas:
1. Técnicas restrictivas.
2. Técnicas mixtas, con componente restrictivo y además provocando malabsorción.
Técnicas restrictivas
Tienen como finalidad provocar una "restricción" en la capacidad de ingesta de los alimentos, reduciendo el volumen del estómago, que provocará una saciedad inmediata del enfermo. Los procedimientos más utilizados son la "banda o anilla ajustable" y la "sleeve gastrectomy o gastrectomía tubular".
La banda o anilla ajustable se coloca alrededor del estómago de tal manera que se crea una estenosis que dificulta el paso del alimento. Es una técnica relativamente simple, y se puede regular el grado de estenosis. Tiene el inconveniente de no ser suficiente para obesos mórbidos importantes, y que no ofrece una buena calidad de vida al enfermo, fuera de que se implanta un material extraño con problemas de rechazo, migración al estómago, etc.
La "sleeve gastrectomy o gastrectomía tubular", consiste en la extirpación de un 80% del estómago, preservando el píloro y dándole la forma de tubo o manga. Es una técnica más compleja que la anilla, pero tiene la ventaja de que no se implanta ningún material, y que al extirpar una parte importante del estómago se reduce la secreción de una hormona que segrega la mucosa gástrica: la Ghrelina. Estudios recientes demuestran que esta sustancia provoca un aumento del "apetito". Además, la restricción obtenida con la "sleeve gastrectomy" es más fisiológica y ofrece a los pacientes una buena calidad alimenticia.
Nuestro grupo la utiliza para enfermos hipermórbidos, a veces como primer tiempo de técnicas mixtas, o bien en enfermos con altísimo riesgo quirúrgico.
Técnicas mixtas
Las técnicas mixtas son aquellas que además de crear un componente restrictivo, se añade una malabsorción de los alimentos ingeridos, de tal modo que se disminuye la absorción intestinal (digestión) de las grasas y de los hidratos de carbono, y se consigue la disminución de peso a través de dos mecanismos diferentes. Si bien en los últimos años se están utilizando muchas técnicas aparentemente diferentes, en realidad se trata de pequeñas variantes entre unas y otras, y son dos, las técnicas más utilizadas, con unas características e indicaciones diferenciadas. Estas son el Bypass Gastroyeyunal en Y de Roux, y el Switch duodenal o cruce duodenal.
El bypass gastroyeyunal consiste por un lado reducir la capacidad del estómago creando un reservorio de unos 50 m., con una salida más estrecha, añadiendo un bypass o derivación intestinal de unos 120 a 180 cm., que disminuirá la absorción de los alimentos, sobre todo de grasas e hidratos de carbono. Es una técnica compleja, pero que ofrece una muy buena calidad de vida con una pérdida del exceso de peso el primer año de más del 60%. Es la más utilizada, si bien para pacientes superobesos, con un IMC de más de 50 Kg./m2 puede ser un procedimiento insuficiente.
El Switch duodenal, o cruce duodenal, es la técnica más compleja de la cirugía bariátrica. Consiste en realizar una sleeve gastrectomy o gastrectomía tubular, y además un bypass o derivación biliopancreática con preservación del píloro, de unos 240 cm. y con una parte de intestino delgado funcional de unos 100 cm. Con este procedimiento se consigue una malabsorción mucho más importante que con el bypass gastroyeyunal, por lo que está indicada para pacientes superobesos dobles o triples. Se puede realizar en uno o dos tiempos, según los tipos de enfermos y dificultad técnica que puede existir en estos pacientes. En un primer tiempo se practicaría una sleeve gastrectomy o gastrectomía tubular, consiguiendo una disminución de peso durante el primer año, y posteriormente, en un segundo tiempo se realizaría la fase de la derivación o bypass, con menos dificultades técnicas y menor riesgo quirúrgico y anestésico, puesto que el paciente ya habrá perdido un peso considerable, y sus comorbididades habrán disminuido y serán más fáciles de controlar.
Es recomendable que todas estas técnicas se hagan por laparoscopia (cirugía mínimamente invasiva), porque de este modo se reducen las complicaciones postoperatorias, el dolor posquirúrgico es mínimo, y la deambulación, la movilidad y la recuperación son mucho más precoces, cosa que contribuye globalmente a una recuperación más rápida de estos enfermos que ya presentan "per se" un riesgo más elevado por todas las comorbididades que los acompañan.
¿Qué sucede después de haberse sometido a la cirugía bariátrica?
El ingreso en la clínica es de 2 a 4 días, dónde progresivamente el paciente inicia una dieta líquida que deberá mantener unas 2 ó 3 semanas. Se aconseja andar e ir realizando una actividad física moderada de tal modo que a las 2 semanas pueda incorporarse a las actividades habituales.
Progresivamente, la alimentación será más consistente y al cabo de unos 3 meses la alimentación podrá ser casi normal, pero en menor cantidad.
Los primeros meses se deberán tomar suplementos vitamínicos y minerales que, a medida que la dieta se normalice, se podrán retirar paulatinamente. Es necesario un control periódico del cirujano y el endocrinólogo.
La pérdida de peso es más rápida los primeros 6 meses y más lenta y progresiva los 12 meses siguientes.
Es muy importante realizar una actividad física complementaria que facilitará la redistribución de la grasa corporal.
Es posible que algunos enfermos, tras la fase de pérdida de peso, tengan colgantes de piel sobrante en algunas partes del cuerpo; habrá que plantear su corrección mediante cirugía plástica y reconstructiva.
La mejora de la calidad de vida, con disminución de las comorbididades y la mejora de la autoestima hacen que los pacientes se sientan plenamente satisfechos de haberse sometido a uno de estos procedimientos de cirugía bariátrica.
Instituto de Cirugía Mínimamente Invasiva de Reus




Clínica Ntra. Sra. Del Remedio