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El cáncer colorectal

Consejos de salud
colon recto ano

Se conocen algunos factores de riesgo en relación con el CCR. Son :

  1. Factores de tipo ambiental, entre los que cabe destacar de forma predominante los dietéticos. Desde hace años, se sabe que estos tumores son más frecuentes en poblaciones con elevado nivel socio económico, existiendo una relación directa entre el CCR y el consumo de calorías per capita. También, las dietas ricas en grasas y pobres en fibras predisponen al CCR.
  2. Factores genéticos. Se sabe que sobre un 25 % de casos de CCR tienen historia familiar. Se conocen diversos síndromes de tipo familiar con susceptibilidad acusada para desarrollar CCR (síndrome polipósico familiar, síndrome de Gardner, etc).
  3. Enfermedad inflamatoria intestinal, como la colitis ulcerosa o la enfermedad e Crohn, representan un mayor riesgo a padecer CCR.
  4. Pólipos (sin factores genéticos aparentes) como el adenoma velloso

La gran mayoría de tumores (90 - 95 %) son adenocarcinomas. El resto se distribuye entre un amplio abanico de distintos tumores entre los que se observan con mayor frecuencia destacan los linfomas y sarcomas.

Los síntomas que producen varían en función de su localización dentro del marco del colon. Por ejemplo, los tumores de colon derecho (ciego y ascendente) pueden alcanzar un tamaño voluminoso antes de producir sintamos obstructivos, suelen ulcerarse y producir lo que se conoce como sangrado "oculto" puesto que la heces no se tiñen con este y solo se diagnostican si eventualmente se estudia el origen de una anemia ferropénica. Los tumores de colon transverso y colon derecho suelen producir con mayor frecuencia alteraciones del ritmo deposicional, síntomas de carácter obstructivo y ocasionalmente sangrado. Finalmente, en general los tumores de rectosigma pueden producir hemorragia, alteraciones de ritmo intestinal y dolor anorectal.

El mejor o peor pronostico del proceso esta directamente relacionado con la precocidad del diagnostico y la terapéutica empleada. El primer factor es claro : cuanto antes se diagnostique el tumor menos probable es que haya adquirido un tamaño y extensión considerables. El segundo está relacionado con las características de la cirugía practicada y la terapia adyuvante o para la enfermedad diseminada que se arbitre. 

El tratamiento es el siguiente:

  1. De la enfermedad local: El tratamiento inicial es la cirugía. Consiste en la erradicación "en bloque" del tumor primario y las áreas ganglionares adyacentes.
  2. De la enfermedad subclínica : Un tumor se origina a partir de una célula. Durante el desarrollo tumoral y hasta que este ha adquirido un tamaño capaz de producir síntomas, cabe la posibilidad de que determinadas células abandonen el tumor primario y asienten en órganos distantes. Son las micrometástasis o enfermedad subclínica. De otro lado sabemos que la cirugía sola no es curativa en todos los casos y que la adición de una quimioterapia adyuvante mejora los índices de curación de forma notable. Es pues aconsejable el plantear el tratamiento de un CCR de forma integral asociando la quimioterapia a la cirugía.
  3. De la enfermedad extendida : Cuando el tumor ha producido metástasis debe recurrirse a la quimioterapia. Por fortuna, el panorama de estas situaciones ha experimentado un cambio notable. En efecto, se dispone en la actualidad de nuevos medicamentos y estrategias que permiten tratar pacientes en fase metastásica con buena respuesta.
Lunes, 2 Enero, 2017 - 12:00

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