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Novedades en Urología: Tratamiento focal y mínimamente invasivo del cáncer de próstata

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Especial Monográfico en la Vanguardia 04 de febrero: Día Mundial Contra el Cáncer

El Doctor Gilberto Chéchile es director del Instituto Médico Técnológico, gabinete de referencia en Urología y Nefrología ubicado en la Clínica del Remei.

Con más de 30 años de experiencia en la profesión y una extensa formación en distintos campos de la especialidad, es uno de los mayores especialistas en el tratamiento del cáncer de próstata mediante braquiterapia y el tratamiento de la hipertrofia benigna de próstata con láser.

Tratamiento focal para curar tumores cancerosos

Este tipo de tratamiento ha sido diseñado para pacientes con cáncer de próstata de riesgo bajo e intermedio, ya que permite la curación del tumor sin que se produzcan los efectos secundarios típicos (impotencia sexual, incontinencia de orina) de los tratamientos radicales (cirugía o radioterapia).

Para poder ofrecer un tratamiento focal debemos conocer exactamente las características de la lesión que debemos tratar (volumen, grado de malignidad de las células, localización y márgenes y debemos tener la seguridad que no haya otros focos de cáncer significativo en el resto de la próstata.

Todo ello se logra con una biopsia de próstata por fusión de imágenes que hemos incorporado hace varios años en nuestros centros.

Como complemento a esta biopsia, se obtienen muestras de otras zonas de la próstata (biopsia sistemática) para valorar la presencia de cáncer en zonas de la próstata que la RMN no haya interpretado como normales. Sumando las dos técnicas de biopsia se diagnostican hasta 97% de los cánceres significativos.

El tratamiento focal de un cáncer es una técnica muy aceptada y empleada en los tumores de riñón, mama, hígado, páncreas y tiroides

En lo que respecta al cáncer de próstata, con los tratamientos radicales se observa incontinencia de orina de intensidad variable en un 3-30% de los pacientes e impotencia sexual entre el 58% y el 78% de los casos. Estas complicaciones afectan negativamente a la calidad de vida. Con el tratamiento focal, la incidencia de efectos secundarios es inferior.

Por otro lado, el tratamiento focal respeta el tejido prostático del resto de la glándula y permite mantener los resultados oncológicos muchos años. Además, el tratamiento se puede repetir o se puede aplicar otro tratamiento focal si el tumor aparece en otra zona de la próstata varios años después, con lo que el paciente habrá mantenido la calidad de vida un tiempo prolongado. Finalmente, se podría aplicar un tratamiento radical, si fuera necesario en el futuro.

Además, el tratamiento focal está indicado en pacientes con tumores poco agresivos que no desean seguimiento activo (solo controles con PSA y una biopsia cada año), pero tienen miedo de dejar sin tratamiento un cáncer. El cáncer de próstata es un foco único en el 20-25% de los pacientes.

¿En qué casos está indicado este tratamiento?

El PSA debe ser menor de 15ng/ml. Al realizar el tacto rectal de un paciente candidato a tratamiento focal, no se deben tocar nódulos en la próstata (tacto rectal normal). En la RMN, la lesión a tratar debe ser única y estar en el interior de la próstata.

¿Qué ventajas tiene el tratamiento focal?

  1. Control de la enfermedad durante varios años.
  2. Menor incidencia de complicaciones (incontinencia de orina, disfunción eréctil).
  3. Generalmente no afecta a la eyaculación.
  4. Respeta tejido prostático normal.
  5. Posibilidad de repetir el tratamiento focal o de realizar otros tratamientos en el futuro.

Electroporación Irreversible (IRE) como tratamiento focal del Cáncer de próstata

IRE es una técnica mínimamente invasiva que no usa calor, frío o radiaciones, sino que utiliza pulsos eléctricos de alto voltaje entre electrodos de aguja colocados en el interior de la próstata y rodeando el foco de tumor. El tratamiento daña las membranas de las células de la próstata, produciendo poros (orificios) que desestabilizan las células, produciendo la muerte de las mismas por apoptosis. El procedimiento se realiza con anestesia general.

Las lesiones a tratar se localizan previamente con resonancia magnética y se biopsian con la técnica de fusión de imágenes de RMN y ecografía. IRE permite preservar al máximo las estructuras que rodean la glándula prostática, como los nervios de la erección, los vasos sanguíneos, el esfínter urinario y el recto. Esto lo diferencia de otros tratamientos que destruyen todas las estructuras de la zona tratada, como sucede con HIFU, crioterapia o láser.

Además, se garantiza una baja incidencia de efectos adversos para el paciente, a diferencia de lo que sucede con la cirugía o la radioterapia.

¿En que consiste el tratamiento (IRE)?

Antes de iniciar el tratamiento, se coloca una sonda en la vejiga. Se introduce un transductor de ecografía en el recto y se identifican y marcan las estructuras anatómicas (uretra, cuello vesical, esfínter externo, límites de la próstata y vesículas seminales) en el plano axial y sagital. Se identifica y se marca la zona a tratar, agregando un margen de seguridad de 5-9 mm para asegurar que tratamos incluso las células malignas que puedan estar en las cercanías de la lesión.

Una vez registradas todas las estructuras anatómicas a respetar y la lesión que se debe tratar, se introducen por vía transperineal de tres a seis agujas finas, guiándonos por la ecografía. Las agujas deben rodear el tumor y deben estar separadas entre sí unos 1,5-2 cm, además de estar alejadas al menos 5 mm de la uretra, el recto y el esfínter para evitar daños.

La precisión en la colocación en el interior de la próstata de las agujas/electrodos, a través de los cuales se hacen pasar los pulsos eléctricos de alto voltaje, se consigue con el mismo sistema empleado para la biopsia por fusión de imágenes (sistema Koelis).

Las agujas son conectadas al generador de corriente de baja energía controlado por una computadora que contiene el programa de tratamiento (Nanoknife®). El aparato genera automáticamente la corriente entre las agujas, lo que genera un campo eléctrico que produce lesiones en las membranas de las células, que lleva a que mueran por apoptosis.

El procedimiento dura de 45 a 90 minutos dependiendo del tamaño de la lesión y el alta podría ser a las 24 horas y, en la mayoría de casos, sin sonda vesical, pudiendo reincorporarse a sus actividades habituales a las 48 horas.

¿Qué efectos secundarios produce la Electroporación Irreversible (IRE)?

La continencia urinaria se conserva en un porcentaje cercano al 100%, mientras que la potencia sexual se mantiene en el 96%. No se han observado efectos adversos graves.

Como efectos secundarios de intensidad leve: aumento de la frecuencia y molestias miccionales durante las primeras dos semanas tras el procedimiento.

 

dimecres, 23 març, 2022 - 15:45

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